Reparación de pared falsa con moho
A finales de la semana pasada estuve en casa de una clienta a la que le estoy construyendo un armario a medida. Después de vaciar la habitación en la que tiene que ir el mueble, me dispuse a reparar y reforzar una de las paredes, tal como me había pedido la dueña. Se trata de una pared falsa (hecha con viguetas de madera y planchas de conglomerado) que se movía mucho, tenia varias grietas y algunas manchas de humedad. El problema apareció al quitar unos paneles que cubrían uno de los lados de la pared, ya que había una gran cantidad de moho.
Al hablar con la propietaria me dijo que no quería desmontar y reconstruir la pared, por lo que la saneé. Apliqué e inyecté (a través de unos pequeños agujeros que hice) varios productos específicos para el caso (desinfectante, antibacterias, antimoho y antiverdin). Una vez saneada la pared, pasé a reforzarla, ya que se movía tanto que salían grietas y saltaba la pintura de todas las juntas.
Inserté varios listones, reemplacé todos los tornillos originales que eran demasiado cortos, fresé, ensamble y atornillé a conciencia todas las planchas de conglomerado y rellené con “monta-kit” el interior del espacio que había entre la pared y el techo, que luego cubrí con cemento blanco. Después enmasillé todas las juntas, tornillos y agujeros. Una vez seco, pulí toda la pared y le aplique una capa generosa de tapaporos endurecedor de madera.
Después de todo esto apliqué tres capas de pintura antimoho a la pared y al techo, hasta obtener un resultado muy satisfactorio.





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